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lunes, 12 de octubre de 2009

Al otro lado del telón final, Parte Final

V

Extraño los corredores,
Los hilos teñidos de rojo que pendían de una ventana,
La sensación de esperar a alguien…
La nostalgia que se quedó muerta en el reloj,
Extraño la estrella más bonita de la mañana,
La luz de mis primeros días,
Cuánto extraño aquellas puertas de cristal,
Y su mostrador, y sus cheques de viajero,
Y sus aromas tan dulces, sus huellas dactilares…

Pero las huellas se perdieron debajo de tantas otras,
Los aromas de disolvieron, los cheques se perdieron,
El mostrador está roto y las puertas ya ni existen…
Mis sábados son ahora tan oscuros,
Las noches duran todo el día,
La nostalgia se volvió tristeza,
La espera, tedio…
La ventana dejó caer sus lágrimas a la primera lluvia…

Que lejos están los corredores,
Los extraño tanto…

viernes, 9 de octubre de 2009

Al otro lado del telón final, parte IV

IV

Se me quedó a medias la historia que me estaba contando ella,
Tenía voz de porcelana y el obvio destello de un cupido desvelado en la mirada…

Encuentro un sueño desatado en medio de tantos sueños desconocidos,
Un puente se debilita y se cae pero sin producir el más leve sonido y dos riscos quedan solos…

Un hilo de plata que se sirve de la luna cual péndulo se esconde en el eter y la atmósfera se vuelve mordaza para el viento de cada noche…

Dos aves vuelan al horizonte, más allá de los montes, de las fronteras, de los mares, de los sueños…

Me vuelvo isla…

Se me quedó a medias la historia que me estaba contando ella…

miércoles, 7 de octubre de 2009

Al otro lado del telón final, Parte III

III

Una sombra se yergue sobre la vertiginosa y brillante marca de tus pasos,
Se me hace tan difícil ver hacia donde va ese sendero…
Trato de imaginarte como desprendida del final de cualquier película muda, simplemente no puedo retroceder más…

Avanzo torpemente hacia la fuente de ese resplandor,
Como ya no puedo ver las marcas de tus pies, me dedico a adivinarte, a suponerte,
Menos mal que te conozco bien…

Se empeña la luz en estrecharse hasta que ya solo quedamos tu y yo, tan separados, sepultados en la oscuridad…

lunes, 5 de octubre de 2009

Al otro lado del telón final, Parte II

II

Si no eres palabra, eres símbolo talvez, no se de qué…

Tu rostro refleja de otro mundo al mío una quietud que trata de despojar la incertidumbre que está tendida entre nos como una hamaca para la lluvia acida…

Haberte querido implica haber tropezado con el velo invisible de entre tiempo y tiempo, haberlo rasgado…

Haberlo perdido.

viernes, 2 de octubre de 2009

Al otro lado del telón final, Parte I

I

Contengo en un puño la respuesta al ojo de mi vecino,
Con ello cortándome la piel empiezo a recorrer la noche.
Me empiezo a debilitar, no sé cuando (ni cuanto) empecé a sangrar…

La calle se vuelve un témpano que pende sobre mi, estoy parado de cabeza y con los pies en el suelo: el cielo está abajo.

La alfombra negra del cielo se llena de escupitajos fluorescentes que chillan,
Se encienden y se apagan al choque de su luz y mis ojos,
Una fantasía se cuece en la cacerola de las luciérnagas: la noche se descorre.

La noche se desgaja y dos de sus partes son mi habitación perpetua,
Un sagitario lanza una flecha que pretende incrustarse en el sol pero no llega,
Se queda suspendida a medio camino: la noche empieza a sangrar.

Tinta negra y el carnicero toma con sus dos manos el hacha con que termina de partirle la espalda al universo,
Choca, truena, parte, cruje, chorrea, fluye, fluye, fluye…

La noche empieza a sangrar con mi recompensa apretada en su puño.